Estoy cansado, un poco cansado de estar como estoy, de no superar del todo mi relación con Noe. De estar así aun cuando se que es lo mejor y que algún día me alegraré por ello.
Cansado de hacer lo que se que no debo de hacer, pero a la vez, sentirme incapaz de no hacerlo. Con todo lo valiente y atrevido que he sido para otras cosas, en esto... hago aguas por todos los sitios.
Cansado de su recuerdo, cansado de mis recuerdos sobre ella, absolutamente polarizados a "solo" lo que iba bien. Cansado de no ser capaz de recordar el conjunto, la angustia, la desesperación, la falta de aire, de ganas que me llevó a tomar la decisión que tomé.
Cansado de incoherencias, las mias las primeras.
Y como todo en esta vida tiene una banda sonora, la de este post es la canción de Sucede de Extremoduro. Esta inspirada en un poema de Pablo Neruda.
Y yo... Sucede que me canso de ser...
Sucede que me canso de ser hombre
Pablo Neruda
Sucede que me canso de ser hombre.
Sucede que entro en las sastrerías y en los cines
marchito, impenetrable, como un cisne de fieltro
navegando en un agua de origen y ceniza.
El olor de las peluquerías me hace llorar a gritos.
Sólo quiero un descanso de piedras o de lana,
sólo quiero no ver establecimientos ni jardines,
ni mercaderías, ni anteojos, ni ascensores.
Sucede que me canso de mis pies y mis uñas
y mi pelo y mi sombra.
Sucede que me canso de ser hombre.
Sin Embargo sería delicioso
asustar a un notario con un lirio cortado
o dar muerte a una monja con un golpe de oreja.
Sería bello
ir por las calles con un cuchillo verde
y dando gritos hasta morir de frío
No quiero seguir siendo raíz en las tinieblas,
vacilante, extendido, tiritando de sueño,
hacia abajo, en las tapias mojadas de la tierra,
absorbiendo y pensando, comiendo cada día.
No quiero para mí tantas desgracias.
No quiero continuar de raíz y de tumba,
de subterráneo solo, de bodega con muertos
ateridos, muriéndome de pena.
Por eso el día lunes arde como el petróleo
cuando me ve llegar con mi cara de cárcel,
y aúlla en su transcurso como una rueda herida,
y da pasos de sangre caliente haciala noche.
Y me empuja a ciertos rincones, a ciertas casas húmedas,
a hospitales donde los huesos salen por la ventana,
a ciertas zapaterías con olor a vinagre,
a calles espantosas como grietas...
Pablo Neruda
Sucede que me canso de ser hombre.
Sucede que entro en las sastrerías y en los cines
marchito, impenetrable, como un cisne de fieltro
navegando en un agua de origen y ceniza.
El olor de las peluquerías me hace llorar a gritos.
Sólo quiero un descanso de piedras o de lana,
sólo quiero no ver establecimientos ni jardines,
ni mercaderías, ni anteojos, ni ascensores.
Sucede que me canso de mis pies y mis uñas
y mi pelo y mi sombra.
Sucede que me canso de ser hombre.
Sin Embargo sería delicioso
asustar a un notario con un lirio cortado
o dar muerte a una monja con un golpe de oreja.
Sería bello
ir por las calles con un cuchillo verde
y dando gritos hasta morir de frío
No quiero seguir siendo raíz en las tinieblas,
vacilante, extendido, tiritando de sueño,
hacia abajo, en las tapias mojadas de la tierra,
absorbiendo y pensando, comiendo cada día.
No quiero para mí tantas desgracias.
No quiero continuar de raíz y de tumba,
de subterráneo solo, de bodega con muertos
ateridos, muriéndome de pena.
Por eso el día lunes arde como el petróleo
cuando me ve llegar con mi cara de cárcel,
y aúlla en su transcurso como una rueda herida,
y da pasos de sangre caliente hacia
Y
a hospitales donde los huesos salen por la ventana,
a ciertas zapaterías con olor a vinagre,
a calles espantosas como grietas...

No te preocupes, nada pasa por casualidad. A mi me pasó igual, y empecé a meterme con temas de energía y Reiki y cosas así. Encontré mi sitio, mis maestros,... el sitio se llama Energía Violeta, por si te interesa (www.energiavioleta.com). Te lo digo, porque a mi me quitó todas las penas dedicarme a mi, a mis cosas, en invertir ese tiempo para mi, que también me merecía y parecía que se me iba a hacer un mundo todo. Y así fue...Todo empezó a fluir y a fluir ycomo por arte de magia se acabó todo. También me ayudó mucho un pequeño libro muy barato que se llama "Todo (NO) terminó" de Sílvia Salinas y Jorge Bucay... Así que te recomiendo estas dos cositas... y pasarlo bien con tus amistades. Salir y entrar sin pensar, y no liarse con nadie más que contigo mismo por un tiempo. Es reeducarse y volver a aprender de nuevo, y cuando ya eres capaz de saber estar solo y de pasarlo bien, todo vuelve a su sitio. Sin bloquear la energía... Y es genial... Ahora, ya estoy felizmnete casado y con dos hijos. De todo se sale...
ResponderEliminar