Imagínate que estás en esos primeros 10-43 primeros instantes del Universo. Todo, absolutamente todo el universo concentrado en en el espacio de un átomo y todo expandiéndose a tal velocidad que un femtosegundo (milbillonésima parte de un segundo) más tarde, lo que antes era un átomo, ya ocupa lo que una manzana, y otro femtosegundo después, la manzana ya es un campo de tenis.
¿ Como lo vería, lo sentiría, un observador no-inercial que estuviera inmerso en esa vorágine de expansión sin medida ? El no sabe que también se está alejando de algo (es un observador no-inercial y por tanto sujeto a las mismas fuerzas y aceleraciones que las partículas que lo rodean) así que él ve y siente, que todo se aleja de él. Unas cosas hacia un lado y otras hacia el contrario, pero todo se aleja de él a esa velocidad tan abrumadora que nos es difícil hasta de imaginar.
Así me siento yo a veces, con ciertas cosa, con ciertas situaciones, con mi propio pasado e incluso con ciertas personas. Veo como se alejan de esa manera sin que haya nada que esté en mi mano para poder hacer que no sea de esa manera o simplemente que frene un poco. Es así, ha de ser así, a esa velocidad.
Durante los primeros instantes del universo, la velocidad parecía 0, todo estaba explotando y empezando a expandirse, pero el desplazamiento real, era tan pequeño, que parecería estar todo en el mismo sitio, quieto, estable, aburrido y muerto. Así también estuve un buen tiempo, parecía que seguía en esa sopa primigenia, a cien mil millones de grados kelvin y con toda esa energía a punto de estallar.... pero no estallaba, allí seguía, parado, quieto, estable, aburrido y muerto...aparentemente inmóvil y a esos cien mil millones de grados kelvin.
Afortunadamente... la energía se conserva, el universo creció al igual que lo hice yo y eso va enfriándolo todo, el universo en el Big Bang y yo en el mío particular también me fui enfriando. Enfriandome de todo eso que me quemaba, enfriandome si, pero no hasta el cero absoluto en el que algunos habitan o en el que alguien creyó verme algún día. Nunca estuve ahí, ni creo que nunca lo esté.
No solo lo malo se aleja, se alejan también cosas buenas. Afortunadamente, lo que está cerca de mi, lo que estaba cerca de mi.... sigue cerca, debe ser que la fuerza del querer, o la fuerza de una mano agarrando con fuerza a otra no hay Big Bang que pueda con ella.
Una frase sobre la más absoluta de las relatividades.
"No vemos jamás las cosas tal cual son, las vemos tal cual somos"
Anais Nin