viernes, 16 de agosto de 2013

Relatividad y Big-Bang


Imagínate que estás en esos primeros 10-43 primeros instantes del Universo. Todo, absolutamente todo el universo concentrado en en el espacio de un átomo y todo expandiéndose a tal velocidad que un femtosegundo (milbillonésima parte de un segundo) más tarde, lo que antes era un átomo, ya ocupa lo que una manzana, y otro femtosegundo después, la manzana ya es un campo de tenis. 

¿ Como lo vería, lo sentiría, un observador no-inercial que estuviera inmerso en esa vorágine de expansión sin medida ? El no sabe que también se está alejando de algo (es un observador no-inercial y por tanto sujeto a las mismas fuerzas y aceleraciones que las partículas que lo rodean) así que él ve y siente, que todo se aleja de él. Unas cosas hacia un lado y otras hacia el contrario, pero todo se aleja de él a esa velocidad tan abrumadora que nos es difícil hasta de imaginar.

Así me siento yo a veces, con ciertas cosa, con ciertas situaciones, con mi propio pasado e incluso con ciertas personas. Veo como se alejan de esa manera sin que haya nada que esté en mi mano para poder hacer que no sea de esa manera o simplemente que frene un poco. Es así, ha de ser así, a esa velocidad.

Durante los primeros instantes del universo, la velocidad parecía 0, todo estaba explotando y empezando a expandirse, pero el desplazamiento real, era tan pequeño, que parecería estar todo en el mismo sitio, quieto, estable, aburrido y muerto. Así también estuve un buen tiempo, parecía que seguía en esa sopa primigenia, a cien mil millones de grados kelvin y con toda esa energía a punto de estallar.... pero no estallaba, allí seguía, parado, quieto, estable, aburrido y muerto...aparentemente inmóvil y a esos cien mil millones de grados kelvin.

Afortunadamente... la energía se conserva, el universo creció al igual que lo hice yo y eso va enfriándolo todo, el universo en el Big Bang y yo en el mío particular también me fui enfriando. Enfriandome de todo eso que me quemaba, enfriandome  si, pero no hasta el cero absoluto en el que algunos habitan o en el que alguien creyó verme algún día. Nunca estuve ahí, ni creo que nunca lo esté.

No solo lo malo se aleja, se alejan también cosas buenas. Afortunadamente, lo que está cerca de mi, lo que estaba cerca de mi.... sigue cerca, debe ser que la fuerza del querer, o la fuerza de una mano agarrando con fuerza a otra no hay Big Bang que pueda con ella.

Una frase sobre la más absoluta de las relatividades.

"No vemos jamás las cosas tal cual son, las vemos tal cual somos"
Anais Nin

martes, 13 de agosto de 2013

Alojamiento 1000 estrellas


Anoche fue la lluvia de estrellas, las perseidas. Siempre es un día especial para mi, quizás porque desde muy joven empecé a verlas, quizás por las historias que me contaba mi abuelo paterno... Por lo que sea, pero lo es.

Anoche, como otros años fui a verlas, esta vez solo con mi hija. Al sitio de siempre, un sitio que también es especial para mi. Por varias razones que ahora no vienen al caso.

Fue estupendo preparar el picnic, el camino, cenar allí, tumbarse debajo de una manta con unas chuches y en silencio (más o menos silencio....) simplemente esperar... Esperar para ver algo fantástico, compartir tiempo y conversaciones y darme cuenta como Emma se hace mayor, como es ya una señorita, como me hago mayor y me siento algo más viejo.

Cada estrella fugaz que vimos tuvo su deseo, no fueron demasiadas, el cielo se cubrió muy pronto, pero tampoco tengo muchos deseos. Son pocos pero importantes. Soy muy afortunado, no tengo mucho más que pedir y lo que aun me falta... está en camino.

Esta vez, volvió a ser especial... 

domingo, 11 de agosto de 2013

Problema de los tres cuerpos... y su aplicación emocional



El problema de los tres cuerpos es un viejo problema físico matemático al que dedique algún tiempo cuando empezaba en esto de la informática y programaba (bueno, dejémoslo en que hacía programas, que no es lo mismo)


El problema es el siguiente. Imagina en el espacio vació tres planetas en los vértices de un triángulo equilátero. Si liberas cualquier masa entre ellos, y aplicando únicamente la ley de la gravitación. esta masa se verá atraída por los tres planetas a la vez y dependiente donde sea liberada, acabará en uno u otro. Pues bien  hay zonas en que es muy fácil de calcular donde terminará la masa liberada, pero en otras... es simplemente imposible. Son ecuaciones no lineales y la masa en vez de hacer lo que uno espera que es ir en línea recta hacia uno de los planetas empezará una danza con giros inesperados de lo más curioso. A veces, incluso liberándola más cerca de uno de los tres planetas (no demasiado) termina en otro.

En la imagen, a cada planeta se le asigna uno de los tres colores y el dibujo representa para un punto en el espacio, en que planeta caerá la masa dibujándolo del color de éste. Como se ve hay zonas donde se ve claro donde caerá, pero en otras.....

Se puede hacer en forma de experimento casero (también lo hice en su día) colocando tres imanes potentes en un triángulo y un péndulo con una bola de acero en el centro de forma que la bola no pueda llegar a tocar los imanes, pero si quedarse tensa hacia cualquiera de ellos. 

Obviamente el problema no lineal aplica a cualquier conjunto de masas > 2. En la segunda imagen se ve el diagrama completo con 4 cuerpos.

Y... a que viene todo esto. Pues por que a veces, los sentimientos son así. Es imposible saber como van a terminar, sabes donde empiezan y muchas veces, incluso crees saber como van a evolucionar, que sendero atravesarán y donde terminarán. Pero... otras veces, el camino está lleno de giros, acercándose a los dichosos planetas para que cuando ya crees que sabes donde terminarán seguir dando giros y jugando al despiste. 

Asi siento yo los mios sobre ciertas situaciones de mi pasado. Ojo no cofundirse que hay planetas que no están en la ecuación y por tanto ahi ya se que no terminarán. Pero si es verdad que el tiempo va colocando todo y como en cualquier habitación desordenada, cuanto más impoluta quieres que quede, más desorden inicial tienes que introducir. Para poder colocarlo todo hay que sacarlo todo. Ya no digamos si quieres pintar la habitación, arreglar enchufes, etc.

Pasar de los ibéricos al choped fue un giro, hubo más antes, hubo más después y aun habrá mas. Quien sabe donde terminarán. En el caviar iraní no creo, quizás en cuscurros de pan tampoco, quién sabe, solo sigamos ordenando la habitación en vez de rellenarla de muebles y enseres encima de los anteriores.